Cómo convertir tus sueños en realidad

Planificación financiera


Si sentís que pasa el tiempo y no has concretado nada de lo que tenías pensado, algo está fallando. ¿Te has puesto a pensar qué es? La respuesta podría ser más simple de lo que pensás: no has planificado.

¿Planificar? Sí, las cosas no llegan porque sí. Todos esos sueños que tenés hoy sólo serán realidad si a través de la planificación los transformás en metas. Y la pregunta del millón: ¿cómo hacerlo?

Debemos aclarar es que la planificación es algo permanente. No se hace solamente una vez y ya: es un proceso continuo que irás adaptando a cada etapa de tu vida, sobre la base de tu situación financiera en cada una de ellas y conforme los objetivos que te vayás planteando.

¿Qué papel juega la planificación en este proceso de convertir mis sueños en metas? Será tu guía, una especie de mapa para llegar hasta donde te propongás. Esto es posible porque a partir de la planificación serás capaz de conocer y prepararte para los riesgos que conllevan los objetivos hacia los que te dirigís, al igual que sus consecuencias. Adicionalmente podrás conocer y elegir las mejores opciones que serán de ayuda para cumplir tu plan de vida, tales como el financiamiento.

De forma resumida:

Planificar es desarrollar una serie de actividades para cumplir con un propósito. Un plan financiero es la herramienta por medio de la cual es posible tomar decisiones acerca de cómo utilizar nuestro dinero no solamente en función de cubrir nuestros gastos si no también con el fin de lograr metas”.

Planificando paso a paso:
  1. Aclarate qué querés. Agarrá todos esos sueños que tenés y empezá a preguntarte por cada uno: ¿cuánto me va a costar?, ¿cuánto tiempo me va a tomar lograrlo? Según el tiempo que te tome y los recursos que requiera, podés organizar esos sueños como metas de corto, mediano y de largo plazo.

Por ejemplo: no requiere igual cantidad de dinero pagarte una maestría, viajar, adquirir un vehículo o adquirir una casa. Entonces, clasificá cada uno de tus sueños desde ya para empezar a darles forma.

  1. Una vez tengás ordenados tus sueños según el tiempo y costo, convertilos en metas definiéndote plazos, de acuerdo a tus posibilidades. El realismo es importante, pero mucho más importante es la perseverancia que vayás a poner para cumplir esa meta. Ya no vas a pensar que “algún día” vas a lograrlo, sino que vos vas a decidir cuándo vas a hacerlo y cómo vas a conseguirlo.
  2. Hacer los cambios para lograr tus propósitos. Probablemente el mayor beneficio de planificar es que te ayudará a gastar tu dinero de manera razonada y con propósito, lo que a la larga abona en mejorar tu calidad de vida. Te ayudará a examinar y evaluar cómo estás y sobre la base de ello empezar a controlar y decidir de manera más eficiente cómo orientar tu dinero para mejorar tu situación y la de tu familia.

Ahora que ya sabés cómo hacerlo, abordá el tema con tus seres queridos para que la planificación no sea sólo personal, sino también familiar y en conjunto examinen cómo están manejando sus finanzas actualmente y cómo pueden hacer para enrumbarlas hacia la materialización de sus sueños.


 


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