Fui fiador/a y me tocó pagar, ¿cómo recupero mi dinero?

ser fiador en Nicaragua


Muy probablemente conocés por lo menos a una persona que fue fiador/a de alguien que no pagó y le tocó asumir la deuda.

Es común que quienes hayan pasado por esta situación pagaran miles y miles de córdobas (o de dólares), sacrificando –además de su récord crediticio– el dinero que tenían previsto usar en sus proyectos o compromisos financieros. Pero… ¿sabías que ese dinero pagado no está del todo perdido?

Una vez saldada la deuda con la institución financiera, la persona fiadora puede demandar por la vía civil al deudor que no quiso/no pudo pagar. La demanda se realiza por acción de pago, más daños y perjuicios, con lo que podría reembolsarse al menos el 133% del total de lo que pagó (100% de la deuda que asumió más una tercera parte en concepto de gastos legales y otros gastos).

Según el Código Civil de Nicaragua, el fiador afectado incluso podría reclamar el pago de intereses por la deuda asumida, los cuales correrían a partir de la notificación hecha por el fiador al deudor, avisando que asumió el compromiso financiero (numeral 2 del art. 3705).

Se debe tomar en cuenta que el juicio no es rápido, podría tardarse unos 8 meses o mucho más para que se emita sentencia, pero después de haber pagado una deuda que no era suya, vale la pena la espera para recuperar algo de ese dinero, ¿no?

Si la persona fiadora decide realizar este proceso, debe tomar en cuenta que primero se llamará a las partes a mediación y si no se logra, pasará a los juzgados. Adicionalmente,  si el deudor demuestra que no tiene capacidad de pago, la ejecución de la sentencia (aunque se dicte a favor del fiador)  se “congela” en espera de que llegue el momento en que el deudor sí pueda pagar, ya sea con dinero o con el embargo de algún bien que esté a su nombre. En ese caso le tocaría nuevamente al fiador estar pendiente de cuándo el deudor tendría nuevamente capacidad de pago para solicitar la ejecución, pues ningún juez lo hará.


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En el caso de quienes ya se vieron en esta situación, pese a lo tedioso que parezca, les recomiendo que no renuncien a sus derechos y busquen indemnización por la vía judicial. Y, en los casos en los que no ha tocado pagar deuda ajena, pero el deudor constantemente se atrasa o tiene alto riesgo de hacerlo, te cuento que se puede solicitar ante el banco hacer cambio de fiador, de manera que el deudor tendría que buscar a otra persona y el fiador original quedaría libre del compromiso.

Ser fiador es una responsabilidad muy grande, pues si el deudor no puede o no quiere pagar, automáticamente debés asumir la deuda, al margen de lo justo o no que pudiera ser el caso. Como ves, si bien hay una solución para recuperar ese dinero pagado a causa de otra persona, es un proceso que podría hacerse largo y desgastante, por ello es que debés valorar muy bien si vas a ser fiador/a o codeudor/a de alguien, aunque sea familiar o, incluso, tu pareja.


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