Lo que necesitás saber sobre los abonos extraordinarios

Abonos extraordinarios en Nicaragua

Con mucha frecuencia recibimos en Dele Peso a sus Pesos consultas sobre cómo salir de deudas antes de tiempo y cómo funcionan los abonos extraordinarios, que si ya has leído nuestras publicaciones, sabrás que recomendamos esta alternativa para aliviar el pago de intereses totales de los créditos y, sobre todo: librarse de ellos antes del tiempo estipulado en el contrato.

Esto es lo que debés saber sobre los abonos extraordinarios y cómo funcionan:

1. ¿Qué es? Un abono extraordinario es un pago adicional a la cuota que corresponde ese mes (ya establecido en tu tabla de pagos), ya sea para adelantar cuotas correspondientes en el futuro, o con la intención de reducir el saldo del préstamo. En la mayoría de casos se hace con el segundo propósito, por lo cual te damos el primer tip: si no especificás explícitamente que ese dinero debe aplicarse al capital, corrés el riesgo que lo apliquen como adelanto de las siguientes cuotas (según el monto), lo cual no tendría impacto alguno en la reducción de intereses que buscás. Algunas instituciones financieras te preguntan cómo deseás aplicarlo, pero no todas, por tanto debés dejarlo claro.

2. ¿Cómo funcionan? Los abonos extraordinarios básicamente lo que hacen es reducir el monto total sobre el cual se calculan los intereses, lo que significa que el pago de éstos también mermará y, en dependencia del monto de la deuda y de los abonos extra, se reducirá automáticamente el tiempo en el que terminarás la deuda. Si bien se te entrega una tabla de pagos, esta no está escrita “en piedra”, sino que puede ajustarse hacia arriba (cuando la tasa de interés pactada es variable y se incrementa, por ejemplo) o hacia abajo con ayuda de pagos adicionales

Los intereses corrientes (los pactados en contrato) se calculan sobre el saldo que haya al momento de generar el pago o cuota, por eso en caso que hayás pagado unos días antes de la fecha fijada en tu tabla, el monto que se acredita al capital es mayor que lo previsto, ¿lo has notado?

Y si hacés pagos adicionales a las cuotas previstas –sin importar si el monto es pequeño o grande–notarás esto más acentuado, impactando en el total de intereses a pagar en la duración del crédito. Aquí un ejemplo: la primera imagen es una tabla sin pagos adicionales y la segunda con pequeños pagos, lo que  reduce de 12 a 9 meses el plazo del crédito y le ahorra más de 30$ en intereses.


3. ¿Cuándo conviene más aplicarlo? Debido a que los intereses se calculan sobre el saldo principal, verás mayor impacto en los números mientras más pronto empecés. En lugar de esperar reunir un monto considerable y hacer un abono a la mitad del plazo del crédito, mejor andá aportando pequeñas cantidades adicionales a tu cuota, pero especialmente al inicio del crédito.

Si decidís hacerlo al final del crédito terminarás de pagar en menos tiempo, pero no tendrás un ahorro significativo en intereses, pues prácticamente el grueso de éstos ya se habrán pagado.

4. ¿Cuota o plazo? Cuando hagás pagos adicionales la institución financiera te ofrecerá la opción de modificar la cuota o el plazo. ¿Qué significa esto? Digamos que tu saldo es de $5,000, pagás cada mes una cuota de $200 y llegás a hacer un abono adicional por $500. Si optás por reducir la cuota lo que harías es reducir la proporción que darás cada mes al capital o principal de la deuda, manteniendo el plazo pactado inicialmente.

En cambio, si decidís mantener la misma cuota, al reducirse el monto global de intereses cada mes estarías abonando un poquito más a la deuda total, lo que te haría salir de ella un poco antes. Si querés pagar menos intereses, no disminuyás la cuota; pero si los abonos mensuales te tienen “manos arriba” porque se llevan la mayor parte de tus ingresos, es válido hacer un abono extra y bajar la cuota a un monto más fácil de alcanzar, pero OJO: no habrá reducción de intereses.


Recomendado para vos: Conocé cómo pagar menos por tu crédito en casas comerciales


5. ¿Penalidad? Muchas personas aún temen a los abonos extraordinarios por la cancelación anticipada que conlleva, lo cual –piensan– les costará el pago de penalidad, pero como te hemos explicado en otros artículos, desde 2013 no existe más esta práctica:

(Las personas usuarias de servicios financieros tendrán derecho a)  efectuar el pago anticipado de los saldos en forma total o parcial con la consiguiente reducción de los intereses generados al día del pago y liquidación de comisiones y gastos derivados de las cláusulas contractuales pactadas entre las partes, sin que le sea aplicable penalidad de tipo alguno”, art. 68, Ley 842.

Esto incluye créditos de consumo (préstamos personales, de vehículo, educativos, microcréditos, créditos agrícolas y ganaderos hasta por $25,000  sin importar el plazo, o  créditos agrícolas y ganaderos con plazos menores o iguales a 18 meses, independientemente del monto, y créditos hipotecarios para viviendas de interés social.

Como ya nos habrás leído o escuchado en nuestras charlas o talleres, el crédito en sí no es malo, sino que depende del uso que le demos si es un aliado o un lastre. Los abonos extraordinarios pueden permitirte salir antes de ellos y, sobre todo, ahorrarte buen dinero en intereses.  Te recuerdo que lo hice con mi último crédito de vehículo y con mi crédito hipotecario y me fue excelente. Es cuestión de esforzarse por gastar menos en cosas innecesarias y priorizar nuestras metas financieras.

 


Contenido relacionado

¡Suscribite ahora!

Si querés darle peso a tus pesos, podés suscribirte por correo electrónico.

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. grissella sevilla dice:

    Y si mi crédito para vivienda social lo hice por fideicomiso porque me ofrecían tasa fija durante todo el plazo del crédito. Tendría alguna ventaja realizas abonos extraordinarios?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *