Qué tomar en cuenta al buscar un crédito de negocio

Para emprendedores, micro, pequeñas y hasta medianas empresas una de las dudas constantes para impulsar su crecimiento es… ¿necesito un crédito? Usualmente se piensa en un préstamo para capital inicial de trabajo, ampliar inventario, hacer alguna remodelación o cualquier maniobra que apunte hacia el crecimiento del negocio, pero no siempre se toman en consideración varios puntos que no se pueden obviar y que aquí se los presentamos.

¿Para qué? Hay que definir exactamente para qué se necesita el financiamiento: ¿realmente tu negocio urge un apalancamiento o simplemente te está agobiando la falta de liquidez? Si no tenés claro el motivo que te lleva a pensar en adquirir un crédito, no podrás planificar adecuadamente su uso.

¿Qué margen de utilidad tendré? Si tenemos claro para qué necesitamos crédito es porque ya identificamos en qué actividad/proceso de la empresa vamos a invertir, pero… ¿esa transacción qué margen de utilidad dejará y en cuánto tiempo? Esto es vital para contrastarlo con los costos del crédito, por tanto: proyectá cómo impactaría la inversión en los ingresos el negocio, en sus costos y  utilidades.

¿Cuánto me costará? A la hora de determinar cuánto vas a pagar por ese crédito que estás solicitando, no podés dejarte llevar por la tasa de interés, sino que debés consultar siempre la Tasa de Costo Efectiva Anual (TCEA), que abarca la tasa de interés, comisiones y otros costos adicionales  que pagarás por ese préstamo. En este aspecto es vital que además coticés y comparés al menos tres opciones de instituciones financieras para que hallés una que esté más acorde a tu realidad.


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El tipo de crédito. Con frecuencia, debido a los numerosos requisitos que solicitan los bancos para otorgar un préstamo pyme (estados financieros, contabilidad formal, registro minucioso del inventario) –y el tiempo– no se busca esa alternativa, sino que se opta por mecanismos de financiamiento más rápidos (y más caros), tales como tarjetas de crédito y microcréditos, los cuales son muy costosos y que, por ende, te obligaría a que la operación de negocios que vayás a realizar, tenga márgenes de utilidad muy altos. ¿Será posible?

Cómo lo pagaré. ¿Qué condiciones estoy en capacidad de aceptar? Muchas veces, tanto en créditos personales como empresariales, se piensa únicamente en desembolsar la cuota más pequeña posible, sin tomar en cuenta que a mayor plazo, más vas a pagar en intereses, por tanto: vas a invertir 1,000 y a pagar 1,500, ¿es rentable para tu negocio? Y a veces ocurre lo opuesto; se piensa en salir lo antes posible de la deuda y se pacta el menor tiempo posible para ese crédito lo que nos deja una cuota muy elevada. ¿Podrá tu empresa asumir ese pago sin comprometer seriamente su liquidez? Hay que hacer un balance.

Como podés observar, adquirir un crédito para el negocio no es una decisión que pueda tomarse a la ligera; son muchos los puntos internos y externos a evaluar, date el tiempo necesario y hacé números.


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